| HISTORIA
DE LA CONGREGACIÓN |
El
27 de febrero de 1876 se inició la reforma del Beaterio
de Terciarias Franciscanas propuesta por Madre Francisca y con
esta renovación nacía la Congregación de
las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada.
En aquel
momento, trece de las quince hermanas beatas aceptaron el cambio
y, lideradas por Madre Francisca, dieron los primeros pasos para
iniciar un proyecto de Fraternidad. Describieron su nueva forma
de vida y con la ayuda de los presbíteros y los hermanos
de la orden franciscana redactaron sus Constituciones.
Once
años después del inicio de la reforma, el 5 de enero
de 1887, la Congregación conseguía la Aprobación
Diocesana, el primer paso para ser considerada por las autoridades
de la iglesia como fraternidad universal.